La cantante española Rosalía ha emitido un comunicado en respuesta al diseñador Miguel Adrover, quien rechazó colaborar con ella por no haberse pronunciado públicamente sobre el conflicto en Palestina.
El origen de la polémica
La controversia comenzó cuando se filtró un correo en el que Miguel Adrover explicaba su decisión de trabajar únicamente con artistas que hayan manifestado una postura clara sobre el conflicto palestino. En ese mensaje, Adrover dejaba claro que no colaboraría con Rosalía debido a su silencio público sobre el tema.
Rosalía rompe el silencio
En respuesta, la artista publicó un comunicado en sus redes sociales en el que rechaza el genocidio en Palestina y se muestra consternada por la violencia: es terrible ver día tras día cómo personas inocentes son asesinadas, expresó. Rosalía también defendió su decisión de no usar su plataforma como otros esperaban, argumentando que el señalamiento debería direccionarse hacia arriba (hacia quienes deciden y tienen poder de acción) y no en horizontal (entre nosotrxs).
La cantante reconoció sus propias contradicciones, agradeció la labor de quienes actúan directamente en el terreno y admitió que sus palabras no son suficientes ante la magnitud del conflicto.
Una crítica a la exigencia pública hacia los artistas
La respuesta de Rosalía pone sobre la mesa una discusión relevante sobre la presión pública que enfrentan los artistas para posicionarse políticamente. Su mensaje sugiere que la responsabilidad debería centrarse en quienes detentan el poder y toman decisiones, en lugar de exigirse constantemente a figuras del entretenimiento que no siempre tienen la información ni la capacidad de acción directa.
Este episodio refleja una tensión creciente entre activismo y visibilidad pública, y plantea una pregunta compleja: ¿hasta qué punto es justo pedir a los artistas que asuman roles políticos frente a conflictos de gran escala?
