El Dancehall es un subgénero del raggae que nació a final de los años 50 y 60 en Jamaica, cuando los selecters escogían los discos a tocar y los MCs hacían el toasting, una mezcla de improvisación cantada y hablada con sus sound systems para que la gente bailase en grandes salas de baile o en espacios abiertos. Ya desde sus comienzos, el género dancehall tiene como enfoque principal la relación entre músicos y público. No se trata pues de una noche en una discoteca donde no hay contacto entre DJ y asistentes, sino se trata de una forma de ir construyendo la progresión musical según las habilidades de los performers y los gustos de un público exigente, que quiere pasárselo bien y vivir una clímax musical sin cortes hasta la mañana. La música puede ser de distintos tipos, foundation, hip hop, R’n’B y soul, pero claramente la tendencia es raggamuffin y el estilo propio de la dancehall. Según algunos críticos, el primer producto propiamente de dancehall es del Sugar Minott que en 1977 publicó su álbum “Live Loving”.
En origen era un estilo más esencial, cuya diferencia con respeto al raggae era principalmente en las letras, menos enfocadas en temas de política y religión. La primera versión de dancehall raggae no tenía influencia electrónica. En un segundo momento, la estructura musical se fue contaminando con sonidos más electrónicos. Las temáticas has sido muy discutidas a lo largo de los años, por sus letras que a menudo se han acusado de contener mensajes machistas y homófobos, centrando la atención sobre una manera de ver el cuerpo femenino como un objeto de deseo y consumo sexual.
Con el tiempo, las artistas y cantantes se han apropiado de esta forma machista de interpretar la música y le han dado la vuelta, convirtiéndose en conscientes representantes de un género fuerte y sensual al mismo tiempo, valorizando la identidad de mujer y llegando a ser superestrellas de un género musical con tales premisas. Además de las letras, la fuerte carga sexual se expresa con el baile, de primera importancia en este contexto. Es un baile muy potente, que tiene que acompañar los pesados bajos de los sound systems, y que se ha desarrollado en un numero de estilos y movimientos impresionante, desde el más conocido Twerking, o sea el famoso movimiento frenético que las mujeres ejecutan con el trasero hasta el famoso To Di World que Usain Bolt usa para celebrar sus victorias en el mundo de la atlética, o prácticas más vulgares como el Daggering o más tranquilas y conocidas, a pesar de su nombre super raro el Bad Man Forward, Bad Man Pull Up.
STAIMUSIC JOURNAL
Las raices de la Dancehall






