En la década de 2010, el mundo musical fue testigo de una nueva forma de rap que rompió todo lo establecido hasta entonces. Death Grips, el grupo surgido de las calles de Sacramento, California, fue el que lideró la nueva era del hip-hop experimental. Con una música absurdamente ruidosa, caótica y cruda, Death Grips consiguió atraer una legión de fans que buscaban algo diferente. En este post hablaremos de la historia de Death Grips como artista o grupo, su estilo musical, sus mejores canciones y álbumes, algunos críticas que ha recibido y recordaremos algunos de sus mejores conciertos.
Death Grips se formó en 2010 por el MC Stefan Burnett, el baterista Zach Hill y el productor Andy Morin. Desde el principio, Death Grips se autoeditó y autopromocionó, lanzando su primer mixtape Exmilitary en 2011 y atrayendo rápidamente la atención de la prensa musical. Al año siguiente, el grupo firmó con Epic Records, la disquera de Sony Music, pero rápidamente terminaron rompiendo el contrato y publicando su segundo álbum No Love Deep Web por su cuenta. Esto generó una gran controversia en la industria musical y los convirtió en uno de los grupos más polémicos de la década.
La música de Death Grips es difícil de definir y catalogar. Combina elementos de hip-hop, punk, electrónica y noise, creando un sonido que es puro caos. Las letras, cargadas de angustia y violencia, son rapeadas por Stefan Burnett de una forma brutal y experimental. Los beats, producidos por Andy Morin, son estridentes, oscuros y caóticos. La batería de Zach Hill complementa el sonido con ritmos frenéticos y complejos. Todo esto crea una experiencia auditiva que es incomparable con cualquier otra cosa que esté pasando en la música actualmente.
Entre los mejores álbumes de Death Grips encontramos The Money Store (2012), No Love Deep Web (2012), Government Plates (2013), The Powers that B (2015) y Bottomless Pit (2016). Cada uno de estos álbumes presenta un sonido diferente y una evolución del sonido del grupo, pero todos comparten la misma sensación de caos y brutalidad que es marca de la casa de Death Grips. Las canciones como Guillotine, I've Seen Footage, No Love, Inanimate Sensation y Hot Head son algunas de las canciones más representativas del grupo.
Aunque ha conseguido una gran cantidad de fans, Death Grips también ha recibido varias críticas por su música y su actitud. Algunos críticos han tachado la música del grupo de ser ruido sin sentido que solo buscar incomodar y perturbar al oyente. Otros han criticado su actitud indisciplinada, su tendencia a romper contratos y su rechazo al establishment musical. Sin embargo, estas críticas no han impedido que Death Grips estén en la mente de los amantes del rap experimental en todo el mundo.
Death Grips es un grupo que realmente destaca en el escenario en vivo. Desde sus primeros shows en bodegas y tiendas de segunda mano, hasta sus espectáculos en grandes festivales como el Coachella, la energía y el caos que crean en vivo es impresionante. Desde la destrucción de la batería de Zach Hill hasta la presencia intimidante de Stefan Burnett, ver a Death Grips en vivo es una experiencia que nunca se olvida.
Conclusión: Death Grips es un grupo que ha redefinido el rap y ha llevado el género a lugares que nadie pensó que llegaría. Su sonido caótico y brutal es marca de la casa, y aunque ha recibido algunas críticas, ha conseguido una gran cantidad de fans en todo el mundo. Si alguna vez tienes la oportunidad de verlos en vivo, no lo dudes, es un espectáculo que nunca olvidarás. En resumen, Death Grips no es para todo el mundo, pero si te gusta el rap experimental, debes darle una oportunidad.






